El fabricante alemán ha decidido frenar sus esfuerzos en autos de conducción autónoma de momento para poder centrarse en una flota de camiones de larga distancia con tecnología avanzada de asistencia al conductor. Un movimiento que vira considerablemente la estrategia de Mercedes-Benz en cuanto a la implementación de las nuevas tecnologías en el ámbito de la conducción autónoma.
El anuncio ha llegado en un evento de la marca que ha celebrado en separado después de la cancelación del Salón del Motor de Ginebra por el coronavirus. En este evento Ola Källenius, director en Daimler y responsable de la división Mercedez-Benz Cars, ha indicado que en cuanto a conducción autónoma total se refiere "la prioridad en términos de despliegue de tecnología y movimos camiones por delante de automóviles".

Este cambio viene dado tras un estudio del mercado. Los resultados que han podido observar apuntan a que pueden generar ingresos y recuperar la inversión con mayor velocidad en esta área. Lo que también impulsaría a una implementación más rápida y productiva a nivel general. Por lo que centrar esfuerzos en estos vehículos no significa que la marca alemana vaya a renunciar a desarrollar autos equipados con tecnología autónoma.
Las compañías hermanas de Mercedes-Benz como Freightliner serán los socios perfectos para tal iniciativa, especialmente con la aparición de camiones eléctricos como el eCascadia o el eEconic, un camión eléctrico que recogerá la basura sin emisiones y en silencio desde 2021.

Por otra parte, en septiembre de 2019 Daimler Trucks empezó a probar en carreteras públicas de Virginia, Estados Unidos, sus camiones equipados con un nivel de conducción autónoma 4; solo un nivel por debajo de la conducción automatizada al 100 %: el nivel 5.
la automatización y la electrificación resultan perfectas para transportar mercancías de un punto A a un punto B de forma eficiente. Con los motores eléctricos se eliminan las emisiones contaminantes directas y con un software de conducción autónoma se elimina el factor humano y se aumenta la eficiencia. Pero lo que puede ser una ventaja también se convierte en inconveniente, pues al eliminar el factor humano borramos la profesión del camionero y la del transportista.

La conducción autónoma nivel 5 aún tiene camino por delante hasta que lo veamos en una gran parte de la flota de vehículos mundial. Empresas como Waymo llevan años y miles de millones invertidos sin haber conseguido aún desplegar sus coches 100% autónomos. Tesla por su parte tampoco ha llegado a esa meta. Que un gigante del automóvil como Mercedes-Benz decida esperar es una muestra más del enorme esfuerzo que hay que poner en este ámbito.