Panamá ya tiene una ley de movilidad eléctrica que busca la migración hacia fuentes de energía menos contaminantes. Desde el pasado 25 de abril, Panamá aprobó la Ley 162 que incentiva la Movilidad Eléctrica en el Transporte Terrestre.
Esta Ley estará vigente a partir del próximo año 2023, cuyo propósito “es reducir la emisión de gases de efecto invernadero aumentando el uso de energías renovables”. El proyecto fue impulsado por el diputado independiente, Edison Broce.

Panamá estrena Ley de movilidad eléctrica
El presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, afirmó que con la ley 162 establece que a partir de 2023 debe comenzar un cambio gradual del transporte público y autos oficiales a vehículos eléctricos. Para así lograr para el 2025 que la mayoría de transporte en panamá sea eléctrica.
"Esta nueva ley está alineada con la estrategia energética del Gobierno de migrar hacia fuentes de energía menos contaminantes, política que hoy cobra mayor importancia con el alza de los precios de hidrocarburos sujeto a factores geopolíticos, factores externos", afirmó Cortizo.
Además, han decidido exonerar impuestos. Por lo que los vehículos 0 kms eléctricos estarán exentos del pago de impuesto de importación en su totalidad hasta el 31 de diciembre de 2030, y será 5 % a partir del 1 de enero de 2031. Por otro lado, los híbridos tendrán una exoneración del 10 %. Así mismo, Los vehículos eléctricos portarán una placa de color verde, y estarán exoneradas del impuesto selectivo al consumo hasta el año 2030 (tasa 0%).

Se espera que la oferta de autos eléctricos crezca
La gran mayoría de marcas de automóviles con presencia oficial en Panamá tienen en su catálogo global vehículos eléctricos e híbridos que podrían introducir al mercado local y con esta ley se espera que la oferta se incremente. Igualmente, compañías como Evergo están haciendo un buen trabajo instalando una robusta red de carga a nivel nacional, al igual que Porsche.
Además, con esta nueva Ley, con ella también se conseguirá que las instituciones gubernamentales reemplacen progresivamente su flota de vehículos a combustión por autos eléctricos. El objetivo es que para 2030 el 40 % de la flotilla gubernamental sean autos eléctricos. Además, algo similar sucederá con las flotas de transporte masivo y certificados de transporte colectivo y selectivo, con la meta de un 33 % eléctricos para 2030.
Otro escenario sería que los vehículos se empiecen a producir dentro de la región para reducir o eliminar ciertos costos, y esta posibilidad podría ocurrir en el corto plazo, sobre todo con algunos modelos.